Los discursos se entrecruzan, se alienan, se separan, se salpican… Algo de eso tomamos, captamos, algo de eso nos es ajeno. Convivimos con otras voces, tanto nuestras como foráneas. No sólo de miradas se trata sino de diálogos con otras voces, de otras escuchas. La verdad es el error que escapa del engaño y se alcanza a partir de un malentendido. Aún al tanto de ello -advertidos de los desencuentros, las limitaciones y las diferencias-, es dable propiciar un punto de encuentro.
"Realidad" y "utopía", en nuestro contexto social, no son términos contradictorios, tesis para producir una nueva, sucesiva realidad que realice e incorpore parte de la utopía.